Fiesta de San Antonio

L´Alcora, capital de la comarca de l´Alcalatén, viene celebrando desde tiempos medievales la conocida y popular “MATXÀ”. En otros lugares, muy consolidada su nominación como Santantonada. Las hogueras, la procesión de los animales, y el sabroso “Prim”, son los protagonistas de la multitudinaria fiesta que se realiza en visperas de San Antonio Abad, 17 de enero. El clamoroso ¡Vitol a San Antoni!, enmarca toda la protección y clemencia solícita, para animales y jinetes.
La documentación más antigua sobre esta popular conmemoración, que nos sirve de referencia histórica, fue el Sínodo Diocesano que en noviembre de 1.311 convocó el obispo de Tortosa D. Francisco de Paholach “De institutione festivitatum hic contentarum”. La festividad de San Antonio Abad, irrumpía con fuerza en toda la geografía diocesana, incluida Alcora, joya recién nacida de Alcalatén.
Días después de celebrada la Navidad, que aunque cristianizada es continuadora de ancestrales ritos anunciadores de la venida de la luz, uno de los gremios laborales más antiguos de la humanidad venera y rinde culto a San Antonio Abad, gran protector de los animales (17 de enero). Unos seres que conviven con nosotros, compartiendo residencia, compañeros y amigos, y a la par, vitales para nuestra propia existencia. La citada festividad es “Mezcla de fuego, demonios, santos, esperpentos, teatro, gastronomía, animales, etc. que se conjugan armónicamente”. (Palabras del Prof. Henri Bouché, director de la UNED-Castellón).
El acto cumbre de la programación festiva es la Matxà, y en cuanto a la Villa de L´Alcora se refiere, lo más destacable es LA RECUA, alcorina y autóctona, que desfila integrada en la célebre procesión junto con el resto de animales.
LA SINGULARIDAD ALCORINA
D. Buenaventura Pedro de Alcántara, Abarca de Bolea y Ximénez de Urrea, IX Conde de Aranda y XVIII Señor de la Thenencia y Honor de Alcalatén, con una inversión de más de 50.000 pesos, fundó en 1.726 la archifamosa “Real Fábrica de Loza y Cerámica”.
Fue inaugurada el 1 de mayo de 1.727, comenzando de inmediato su andadura industrial. Los empleados, en función de las tareas que cada uno tenía asignada formaron los denominados gremios. Cabe destacar, que por lo que concierne a la RECUA ARRIERA DE L´ALCORA, es en el complejo mundo del transporte de mercancías donde ésta fija su carisma y el fundamento de su existencia.
Sin lugar a dudas, uno de los gremios más numerosos fue el integrado por todos aquellos que dedicaron su vida al transporte. En los tiempos de que hablamos, la Real Fábrica de Loza y Cerámica de Alcora, contaba con los denominados Trajinantes y sus compañeros los Arrieros. Hombres, burros, mulos, caballos y yeguas, formando equipo en la ardua tarea del transporte de mercancías:
- Los Trajinantes, de recio espíritu viajero, encargados de llevar el valioso producto de fina cerámica alcorina hasta los confines de la madre patria.
- Los Arrieros, realizando miles de recorridos de ida y vuelta a los cercanos montes trayendo leña para los hornos donde era cocida la preciada loza.

La RECUA, está basada fundamentalmente en la composición de los Trajinantes, con su estructura de animales, indumentaria y originalidad.

José Manuel Puchol Ten
Cronista Oficial de la Villa.
2009


















