El S. XX

L'Alcora es fundamentalmente agrícola hasta 1960, y casi exclusivamente industrial a partir de esta fecha. Por ello los principales hechos de la primera mitad del siglo giran en torno al sector primario: creación de la Comunidad de Regantes de la Huerta Mayor y el Sindicato de Riegos (1905), construcción de un nuevo pozo para riegos en el azud del río (1907), fundación de la Caja Rural y el Sindicato Agrícola de San José (1925), canalización del agua de la font d'Aixart a la población (1927), inauguración del pantano de L'Alcora (1954), con capacidad para 2'2 hm3...

El desarrollo industrial, centrado en las tantas veces mencionado "monocultivo del azulejo", tiene su origen histórico en la Real Fábrica de Loza y Porcelana del Conde de Aranda, fundada en 1727.

Pero será a principios del s.XX cuando comience el desarrollo del azulejo con carácter puramente industrial.

En 1929 1'Alcora contaba con 6 fábricas y 19 hornos árabes. En 1930, el Boletín Cerámico, de la Unión de Fabricantes de Cerámica del Reino de Valencia ofrece un censo de 9 fábricas de azulejos en L'Alcora. 1ª Gran Crisis de 1931 actuará de forma implacable sobre el sector cerámico: en 1936 sólo quedaban 3 de las 9 fábricas inventariadas pocos años atrás.

Tras la Guerra Civil se reanuda lentamente la actividad fabril, y sólo a partir de los años 60 se producirá la verdadera eclosión industrial y a su vez demográfica, pasando 1'Alcora de 5.274 habitantes en 1960 a 7.036 en 1970.

Desde mediada la década de 1970, se observa cierta relajación en el crecimiento demográfico (7.837 habitantes en 1975, 8.020 en 1981, 8.367 en 1991, 8.384 en 1994) solo superada en los últimos 5 años (8.828 almas en 1998, 9.145 en 2000 y 9.349 en 2001).

Pero el fuerte impulso industrial de estos últimos 30 años (con los altibajos periódicos de los ciclos económicos) han convertido a L'Alcora en uno de los centros punteros de producción azulejera de nuestro país.