Primeros pobladores
Perteneciente al horizonte de contacto entre el Bronce Final y el inicio de la Cultura Ibérica es el yacimiento de la Ferrissa, cercano a la Foia, relacionable con la explotación minera de la zona. Ha sido excavado recientemente y, entre otros restos arqueológicos, ha tributado restos de dos ánforas fenicias así como evidencias de un pequeño horno de fundición.
Es a partir de la Cultura Ibérica cuando l'Alcora presenta una relativa abundancia de yacimientos, destacando de entre ellos los poblados de Montmirá y el Tossal de tes Foies, la Illleta y el Garapito. El primero está siendo excavado en la actualidad y ha proporcionado hasta la fecha restos de varios recintos adosados a una muralla, así como evidencias significativas del urbanismo del asentamiento.
La dominación romana dejó también su huella en nuestro término municipal, en las partidas de Montmirá, la Perereta y, sobre todo, Santa, donde existen vestigios de un gran asentamiento rural de época imperial, junto al Camí dels Bandejats, que unía la zona prelitoral con las tierras altas del interior, y cuyo origen pre-romano parece más que probado.
En la partida de Santa también han sido halladas varias lápidas sepulcrales con epígrafe latino, hasta un total de 8, algunas de ellas ya citadas por el príncipe Pío de Saboya en el siglo XVIII.



















